Hábitos saludables para los niños

Inculcarle buenos hábitos a tus hijos desde muy pequeños; como una alimentación sana y balanceada, actividad física diaria y buenas rutinas de sueño, se verán reflejados el resto de sus vidas. En este artículo te daremos algunos consejos que serán de gran ayuda durante esta gran aventura que vives día a día junto a ellos.

Alimentación saludable

Tener una alimentación saludable es igual a una dieta equilibrada. Es importante incluir en justa medida, alimentos de todos los grupos, controlar las porciones y tener rutinas saludables a la hora de comer.

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Algunos tips para que la hora de comer sea un momento agradable y muy saludable tanto para ti como para tus hijos son:

  • Aumenta la ingesta de frutas y verduras a 5 veces al día, regula el consumo de proteínas e incluye cereales en su plan diario.
  • Evita el consumo de gaseosas, productos de empaque y comida rápida. La opción más recomendable es no tenerlos en la casa, así evitas tener tentaciones cerca.
  • Involucra a tus hijos en la planificación del menú semanal, en la compra de los alimentos y en la preparación de las comidas.
  • Establece un horario fijo para las comidas y evita saltar el desayuno. Lo recomendable es organizar 5 comidas al día: desayuno, almuerzo, cena y dos meriendas.
  • Asigna un tiempo entre 15 y 20 minutos para dedicarlo únicamente a la alimentación, con tranquilidad y sin distracciones en la mesa.
  • Invita a comer despacio y masticar de manera consciente.
  • Promover el lavado de manos antes de comer, y después de la comida lavarlas nuevamente y cepillar los dientes.

Ejercicio físico

Si tus hijos realizan actividades físicas de forma regular, se aumentan las posibilidades de disfrutar una vida sana y tener un desarrollo físico y cognitivo saludable. Practicar algún deporte aporta beneficios importantes en tus hijos; crecen sanos, felices y tienen un mejor rendimiento en el colegio.

  • Planea actividades que involucren a toda la familia, así fortaleces el vínculo afectivo y fomentas su autoestima. Paseos en bicicleta, yoga en casa o salir a caminar los domingos son opciones ideales.
  • Elijan juntos las actividades a realizar. Involucrar a tus hijos en estas decisiones le permiten apropiarse y ser responsables de su bienestar físico.
  • Incluye a tus hijos en las actividades diarias del hogar cómo limpiar su cuarto, servir y limpiar la mesa, sacar juntos a pasear al perro, regar las plantas, organizar sus juguetes. Elige tareas que les permitan mantenerse en actividad durante al menos una hora al día.
  • Si pueden llegar caminando, caminen. Si pueden llegar en bicicleta, pedaleen. Enseñar opciones saludables de transporte a tus hijos dinamiza su estilo de vida.
  • Reduce el número de horas que tus hijos pasan frente al televisor o tablet. Aquí es importante establecer un número de horas, lo recomendable es que no supere las 2 horas diarias.
  • Para hidratar lo mejor es el agua, es un increíble aliado.
    Según la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria un niño de 2 a 3 años debe tomar 1300 ml de líquidos al día, mientras que de 4 a 8 años el consumo recomendable es de 1600 ml.

Rutinas de sueño

Un buen descanso es vital para el desarrollo de tus hijos, pero son muchos los padres que enfrentan problemas para lograr que sus hijos concilien el sueño. La rutina del sueño no empieza al apagar la luz sino una pocas horas antes.

  • Establece horarios fijos para ir a la cama y enséñale a tus hijos una rutina que le permita identificar que se acerca la hora de dormir, puede ser un baño relajante, una conversación corta en la cama o la lectura de un cuento, y luego dormir.
  • La cantidad de horas dedicadas al sueño dependen de cada niño, pero lo recomendable es que entre los 3 y 6 años tengan mínimo 10 horas de sueño.
  • Evita actividades estimulantes una hora antes de ir a la cama. Con esto ayudas a que tus hijos estén más tranquilos y relajados a la hora de dormir.
  • Decoren juntos su habitación, y garantiza que sea un lugar sin ruidos, ni excesiva iluminación. El televisor no debe ser su compañero de sueño.

Debemos promover los hábitos con el ejemplo y entender que serán necesarios tiempos y dinámicas para introducirlos dentro de la rutina de nuestros hijos. Es esencial no hacer cambios bruscos, ir despacio e introducir un hábito a la vez es fundamental para que puedan adaptarse a las rutinas.

Toda la familia debe estar alineada con las rutinas establecidas. Puedes buscar apoyo en la institución educativa a la que asisten tus hijos para reforzar los buenos hábitos fuera de casa.