La importancia del juego en el desarrollo de los niños

Tu pequeño hijo está creciendo, comienza a diferenciarse de los demás, a tomar decisiones, a tener su propia identidad y está por abordar la educación formal. Quienes vivimos esa experiencia hace algunas décadas ya, sabemos que ese era el mejor momento para jugar. Perdón, para JUGAR, con mayúsculas.

Y así de mayúscula es la importancia que tiene el juego para un niño. Los sentidos están preparados, la curiosidad desborda, es el momento de construir autoestima permitiéndole descubrir sus propias habilidades. Por ejemplo, jugar con muñecos alienta su creatividad, su imaginación y le ayuda a entender cómo expresar sus sentimientos. Los bloques de construcción y rompecabezas ayudan a diferenciar, ordenar y clasificar objetos, y a desarrollar la lógica.

Jugar con otros niños le enseña a esperar su turno, a integrarse y a tomar decisiones; a moverse a su propio ritmo, descubriendo en el camino sus propias áreas de interés y los deseos que sueña hacer realidad. También aprende cómo trabajar en equipo, compartir, negociar, establecer límites, resolver conflictos y desarrolla habilidades de defensa física o emocional.

El juego simulado o de roles, en cambio, le enseña a ver la vida desde un punto de vista diferente, probando situaciones no reales, pero posibles. Le permite crear y explorar un mundo que puede dominar, conquistando de esta manera sus miedos y autoafirmando su individualidad.

Bailar, correr o hacer alguna actividad que requiera movimiento del cuerpo, le aporta flexibilidad y coordinación. Mientras que la música le enseña a escuchar y ser escuchado, y pintar con las manos eleva sus capacidades motoras.

Y todo esto, sencillamente jugando.

Pero los beneficios continúan: el juego relaja, desahoga, divierte y prioriza la autoexpresión. Además, es la actividad ideal para realizar en familia. Sí tu hijo puede jugar con otros niños y también puede hacerlo con sus seres queridos, serán incontables los beneficios para el núcleo familiar.

El juego como herramienta para generar o mantener los vínculos familiares

Llegando a este punto ha quedado clara la importancia que tiene el juego para los niños. Pero seguro no serán los primeros en pensar lo difícil que es, luego de largas jornadas laborales o de estudio, llegar a casa a jugar. ¿Acaso eso no deberían hacerlo en el jardín infantil?

Tenemos buenas noticias para ustedes. En 2017 la reconocida marca Ikea publicó su Informe de “Juego 2017” destacando los 3 factores principales que impiden el juego de padres e hijos: estrés, trabajo y otorgar a las actividades académicas y de enriquecimiento mayor importancia que al juego libre centrado en el niño; pero también señalan los 5 principales beneficios de jugar con tu hijo en casa:

  1. Descansar: las distracciones y las responsabilidades del día a día hacen que el juego sea visto como ese momento de comodidad para nuestra mente.
  2. Conectar: ante la tendencia de estar siempre en línea, el juego es la oportunidad para desconectarte de la tecnología y acercarte a tu hijo.
  3. Escapar: tomarse un respiro, lejos de las actividades cotidianas, ¿no es genial que tu hijo te ofrezca esa oportunidad?
  4. Explorar: el juego es el escenario ideal para el autoconocimiento y la exploración de las capacidades físicas, mentales y emocionales.
  5. Expresar: la vida diaria ofrece cada vez menos espacios para la expresión creativa, jugar te puede permitir descubrir al artista en potencia que hay en la familia. ¡Adelante!

Es importante tener en cuenta que mientras otros derechos del niño son defendidos con vehemencia, es fácil descubrir a pequeños en entornos cercanos, que pueden no estar disfrutando de su derecho a jugar, incluso aquellos que cuentan con recursos, familia y viven en buenas condiciones.

Esto puede ser reconocido en los jardines infantiles cuando recibimos niños con necesidades de desarrollo de habilidades motoras, cognitivas o de socialización. Entonces, es fácil identificar que no han aprovechado plenamente los beneficios asociados al juego. Y sus padres se han perdido las increíbles ventajas de reconocer a sus hijos a través de estos momentos de ocio.

¡Manos al juego!

En este momento, puedes plantearlo como una meta familiar, jugar es importante y será la manera en la que todos, cuidadores y familiares formen relaciones duraderas. Es el momento ideal para una orientación afectiva y para que tu hijo exprese sus puntos de vista, experiencias e incluso frustraciones. No lo dejes para otro día. Decide hoy que tu casa es la casa del juego y que esta es una necesidad básica para todos, igual que el sueño o el alimento.

Esta pequeña decisión también puede guiarte en la elección de aliados para la formación de tu pequeño tesoro, dale prioridad a los jardines infantiles que potencian el juego como herramienta dentro de su propuesta pedagógica. Elige un jardín infantil que valore el espacio-tiempo del hogar como un lugar para jugar no para llegar con decenas de tareas.

Es el trabajo como padres juzgar los niveles apropiados de participación en actividades lúdicas pero seguramente, si dedicas una semana a observar, verás que no es el juego la actividad que más realizan tus hijos. Posiblemente estemos más preocupados en prepararlos para el futuro que en permitirles vivir plenamente el presente. Es hora de cambiarlo.