¿Cómo volver a la rutina después de unas buenas vacaciones?

Ya recargaron las pilas, recuperaron la energía. Miras a los miembros de tu familia luego de unas vacaciones, entusiasmados y motivados y entonces te preguntas: ¿cómo superaremos el desafío de volver a la rutina?

Los expertos señalan que se necesitan cerca de dos semanas para alcanzar la normalidad y retomar la actividad diaria sin que la nostalgia por las vacaciones impida un desarrollo normal de las actividades. En esas dos semanas, ¿qué puedes hacer para ayudar a tu hijo a retomar el ritmo?

Consejos útiles para mostrarle buena cara al regreso

Mantén las expectativas bajo control. Para que la vuelta a clases y a la rutina familiar no se convierta en un calvario, es importante definir el tiempo de vacaciones como algo necesario pero no permanente. Muchos niños comprenden perfectamente que las vacaciones son un periodo limitado de tiempo y que luego viene la rutina. Y entienden que esto es bueno y es normal.

Tener motivos para regresar. Conversa con tu hijo sobre lo maravilloso que es volver al hogar. Tener un punto de vista positivo sobre el tema aliviará la nostalgia por las vacaciones, por ejemplo coméntale a tu hijo que volverá a ver a sus amigos, a la profesora que tanto quiere o a jugar en su parque favorito. Una recomendación es llevar un obsequio a su mejor amigo. Estará muy feliz de volver al colegio para entregárselo.

gimnasio-los-andes-modelo-simulacion-naciones-unidas-2

No es buena idea regresar de esos maravillosos parques infantiles justo uno o dos días antes de volver a clase. Acorta un poco la temporada vacacional y propicia así, una vuelta progresiva y tranquila a la rutina diaria.

Conserva las buenas rutinas durante las vacaciones. La abuela diría “ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre”. El consejo en vacaciones es flexibilizar las rutinas, no abandonarlas. Dormir bien, alimentarse sanamente e hidratarse son hábitos que debemos mantener aunque los horarios varíen. Una de las quejas más comunes de los padres es lo difícil que es volver a la rutina nocturna del sueño. La recomendación es conservar durante vacaciones al menos una de las actividades tranquilas y relajantes que realizan en casa como leer un libro o tomar un refrescante baño.

img_1802

El regreso al mundo con menos pantallas. En vacaciones tu hijo inició un juego de video y le faltan 500 mundos por conquistar. Eso pasa a menudo. Y tu trabajo es ir reduciendo poco a poco, a medida que se acerca el fin de las vacaciones, el tiempo de pantalla, ya sea televisión, computador o tablet.

Actitud positiva. Esto, sin duda, va a ser lo más difícil. Es que cambiar la playa a media mañana por la rutina de levantarse muy temprano requiere mucha fuerza de voluntad. Pero debes tenerla porque tú serás el espejo en el que tu hijo se mire. Si regresas de las vacaciones con una permanente queja en la boca, tu entorno seguirá tu ejemplo y tú no quieres eso.

Una recomendación para regresar con el mejor ánimo es decir adiós con el corazón agradecido a esas maravillosas vacaciones. Realiza junto a tu familia un ritual de despedida, por ejemplo, una larga conversación sobre la experiencia alrededor de una deliciosa comida. Qué agradecen, qué recuerdos conservarán, qué nuevos aprendizajes adquirieron, qué fotografías van a conservar. Permite que tu hijo exprese los beneficios de la maravillosa temporada que termina y verás cómo su ansiedad por el regreso disminuye.

img_1550

Buena alimentación, buena hidratación, buen sueño. Son los mejores aliados para mantener un buen estado físico y emocional, no los dejes de lado.

Planifiquen juntos el regreso. Si tu hijo se encuentra en la fase inicial de su educación es posible que necesite que le recuerdes que volverá al colegio. Habla con él sobre sus expectativas, revisen si hay actividades pendientes para ese regreso, si cuenta con todos los elementos requeridos (ropa, útiles escolares, libros) para volver lleno de ánimo a clase.

Pide ayuda. Aunque te hablemos a ti, sabemos que detrás hay una familia presta a aligerarte la carga. Permite que la familia participe en la vuelta a casa, asígnales responsabilidades y pide cuentas de los resultados. Las vacaciones en familia son una maravilla, pero regresar a la rutina del hogar es muy motivador, si se hace en equipo.