10 consejos para desarrollar la empatía y la solidaridad en tu hijo

La empatía hace parte de esas increíbles herramientas que nutren la inteligencia emocional de tu hijo y le servirán de guía para conectarse con la solidaridad y comprenderla e interiorizar el tema aún más y ver cuál es la relación entre estas dos.

En términos básicos, la empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro y comprender las emociones y sentimientos de esa persona; y la solidaridad es la puesta en práctica, la ayuda activa a la persona que vive una experiencia difícil.

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En un mundo en el que las habilidades blandas se han abierto paso ya se discute si es más importante el cociente emocional o el cociente intelectual para tener una vida exitosa, entendida como una vida en la que las necesidades emocionales y materiales están ampliamente satisfechas.

Sin embargo, en el Gimnasio Los Andes aspiramos a ser reconocidos como una institución educativa comprometida en dar respuesta a los desafíos de nuestro tiempo y del futuro que les corresponderá vivir a nuestros estudiantes, mediante un proyecto educativo centrado en el desarrollo humano, por ello creemos que ambos cocientes, el emocional y el intelectual, son vitales para el desarrollo integral del ser humano.

La empatía es una herramienta poderosa para el autocontrol de las emociones y para afianzar la autoestima de tu hijo, le ayuda a entender mejor las dificultades propias y las ajenas; y es un valor altamente requerido en el trabajo en equipo.

Es esencial para construir relaciones sanas y permitirá a tu hijo no involucrarse o apoyar comportamientos de intimidación o acoso en la casa o escuela, y luego en su vida futura. La empatía es el principio del fin de fenómenos como el bullying, la exclusión, el racismo, el clasismo y el abuso. ¡Por esto es que es fundamental!

¿No te parece entonces muy importante establecer dinámicas en el hogar que te permitan fortalecer ese músculo emocional llamado empatía y que, como resultado tengas en casa a un niño consciente de su lugar en el mundo, del respeto por los demás y de las benéficas consecuencias que tiene la solidaridad puesta en práctica?

10 tips para que puedas alentar la empatía y la solidaridad en tu hijo

  1. Asegúrate de que las necesidades emocionales de tu hijo estén cubiertas. Si esperamos que un niño sienta y exprese empatía por otra persona, debemos proporcionarle apoyo emocional y enseñarle cómo lidiar de manera positiva con emociones como la ira, la frustración y los celos. Si tu hijo aprende a resolver sus problemas es más probable que tenga una fuerte inteligencia emocional.
  2. Identifica sentimientos, situaciones y comportamientos. Ayuda a tu hijo a comprender las emociones y los sentimientos, identifícalos como conductas positivas y negativas a tu alrededor y trata de usar la mayor cantidad de situaciones, reales o ficticias (cuentos o películas) para hablar sobre la empatía y la solidaridad.
  3. Conecta sentimientos, situaciones y comportamientos. Por ejemplo: “acabas de empujar a tu hermana para entrar más rápido al cuarto. ¿Cómo te sentirías si te hicieran lo mismo? ¿Sabes cómo se llama lo que hiciste, se llama maltrato… y sabes el dolor que le causaste? ¿Qué haremos al respecto?”. Conectarte con sus emociones le permite a tu hijo entender y aceptar las situaciones y prepararse para actuar.
  4. Sé el buen ejemplo. Los niños jamás olvidan el ejemplo. Enséñale a tu hijo lo que significa ser una persona caritativa, como ayudar y apoyar a los miembros de la familia, a los vecinos, a los amigos y a todo aquel que lo necesite.
  5. Construye un buen clima para la empatía y la solidaridad dentro de tu núcleo familiar. Recuerda que los niños observan atentamente a su alrededor para aprender formas apropiadas de comportamiento. Reconoce y celebra activamente los buenos ejemplos de empatía y solidaridad en casa.
  6. Alabe, pero con muchas ganas. No temas a las frases de reconocimiento y aliento frente a sus buenos actos, tu hijo las merece. Compártelas con la familia y los amigos y resalta cómo ser amable puede beneficiar a todos. Esto fomentará más comportamientos de este tipo en el futuro.
  7. Los actos tienen consecuencias. Es muy sencillo usar recursos como las películas, el teatro o las historias para enseñarle a tu hijo sobre la causa y el efecto. Juega a crear escenarios alternos preguntando ¨¿qué pueden hacer los personajes a continuación?¨ y luego, traten de conectar estas nuevas historias con las propias experiencias del niño.
  8. Lo que va, también viene. Enséñale a tu hijo que la empatía también puede ayudarle a manifestar sus problemas e inquietudes, y que así como él está dispuesto a mostrar reconocimiento por el otro, también su entorno está dispuesto a hacerlo con él. De esta manera estará más dispuesto a trabajar en sus problemas y reforzará su autoestima.
  9. Enseñar a compartir como parte de un bien común. Reconocer al otro como parte de un logro en equipo reforzará en tu hijo la idea de la empatía y la solidaridad. ¡No hay que verlos como valores aislados!.
  10. Haz que el compromiso sea real. Una buena estrategia para alentar comportamientos sanos, empáticos y solidarios, es involucrar a tus hijos con tareas en organizaciones no gubernamentales, fundaciones, asociaciones que trabajen por el bienestar de la tercera edad, niños en situación de abandono, alimentación para personas de escasos recursos o animales rescatados.

Desde pequeño, y bajo tu supervision, tu hijo puede comenzar a cambiar el mundo. ¡Empecemos ahora!