4 actividades para fortalecer la educación en valores

Los valores son fundamentales para convivir con los demás. Por lo tanto, es necesario que lo acompañes para que los comprenda y pueda aplicarlos durante toda su vida. ¿Quieres saber cómo puedes empezar? ¡Sigue leyendo! y conoce la importancia de los valores en la educación y 4 actividades que te ayudarán a fortalecer este tema con tu hijo.

Cuando te hablan de educación, es probable que relaciones esta palabra con las clases que reciben tus hijos, las normas y la forma como se comporta con las habilidades que ha adquirido y los conocimientos que le permitirán desarrollarse en la sociedad. Sin embargo, alguna vez te has preguntado ¿por qué es importante y necesaria la formación en valores para tu hijo?.

Los valores en la educación son esenciales para complementar la enseñanza integral de tu hijo. Esto va mucho más allá de lo que puede aprender en el entorno escolar, ya que dependerá directamente de sus experiencias individuales y de la manera como asimile sus situaciones diarias. Conocerlos y entender cómo aplicarlos en su día a día le permitirá vivir de una manera consciente y coherente, en armonía con los demás.

Para que tu hijo asimile la importancia de los valores, debes mostrárselos partiendo de tus actos, conductas y acciones; ¡eres su mayor referente! Por esto, más allá de hablarle sobre el tema, aprovecha experiencias cotidianas para que desarrolle interés por conocer más al respecto y puedas resolver sus inquietudes. Encontrarás que al estimular su pensamiento crítico y generarle un ambiente cómodo en el que pueda expresarse libremente, podrá interiorizar el verdadero significado de estos.

Hay siete valores fundamentales que deberías trabajar con tu hijo: respeto, honestidad, tolerancia, amabilidad, obediencia, perseverancia y responsabilidad. Para que se convierta en una actividad familiar recurrente pueden trabajarlos por medio de juegos y dinámicas que influyan en su comportamiento y que los impulse a ser mejores día tras día.

La intención de todo esto es que los integren en su cotidianidad, de modo que cuente con herramientas para ser íntegro, productivo, autónomo y responsable. Algunos de los beneficios de enseñarle a valores a tu hijo a temprana edad serán:

  • Desarrollarán su criterio moral y vivirá en equilibrio.
  • Influirán de manera positiva a su desarrollo personal.
  • Le permitirán ser más feliz y tener una buena autoestima.
  • Entenderá la importancia de ser autónomo y responsable de sus actos.
  • Favorecerán su crecimiento personal y vivirá en armonía con su entorno.
  • Reconocerá la importancia de los detalles y no se enfocará en cosas intrascendentes.

Conoce 4 actividades para fortalecer la educación en valores, con las que podrás de una manera divertida ayudar a tu hijo a entender aún más su importancia, al mismo tiempo que se enfrentará a situaciones que lo llevarán a comprender cómo están intrínsecos en la cotidianidad.

4 actividades para fortalecer la educación en valores

1. “La silla robada”

Este es un clásico de clásicos, pero es perfecto para fortalecer la educación en valores y pasar un tiempo agradable. Lo pueden hacer en familia, con amigos o inclusive, en algún encuentro con sus compañeros del colegio.

Para realizar esta actividad necesitarás:

  1. Música variada y divertida.
  2. Un encargado de la música. Tranquilo ¡pueden turnarse para que todos jueguen al menos una ronda!
  3. Sillas: Recuerda que debe ser una silla menos de la cantidad de personas que jueguen; es decir, si van a jugar 10 personas, debes empezar con tan solo 9 sillas.

Para comenzar, tendrás que disponer las sillas en forma circular y pedirles a quienes van a participar que se ubiquen alrededor de ese círculo. Una vez estén todos ahí, el encargado de la música tendrá que darle “play” y ¡que comience el baile y la diversión! Cuando lo considere pertinente, tendrá que pausar la música y cada uno debe buscar una silla del círculo para sentarse. ¡Apúrense que no todos podrán hacerlo!

Alguno no podrá sentarse y tendrá que salir del juego, por lo menos durante esta ronda. La idea es hacer lo mismo hasta que sólo quede una silla y dos personas y quien logre quedarse con la silla será el ganador. ¡Puedes repetirlo cuantas veces quieras!

Con este sencillo juego tu hijo aprenderá sobre la tolerancia, la perseverancia, la honestidad y la obediencia. Háblale sobre lo importante que es superar la frustración, agradecer por lo que está viviendo y demuéstrale que siempre habrá una oportunidad nueva para hacerlo mejor, y por qué no, para ganar.

2. “El cuento lo explica…”

Este juego es ideal para la “hora del cuento” en las noches o para esos días en los que van en un trancón. Les permitirá relajarse del día a día, estimularán su creatividad y aprenderán sobre valores sin darse cuenta.

La idea es que propongas un tema para iniciar y comiences el cuento, por ejemplo “érase una vez, en un reino muy lejano, unos príncipes tenían que tomar una difícil decisión: ¿qué juguetes van a donar este año?. Resulta que sus padres les contaron que en la fiesta de caridad cada uno tendría que mostrar un acto de bondad…”. En ese punto, para y pídele a tu hijo que continúe con el cuento.

Si están en la casa, la idea es que lo invites a involucrarse con la historia, y en este caso, que piense como si él fuera uno de esos príncipes y que te diga qué juguetes estaría dispuesto a donar como un acto de bondad. Conviertan el cuento en un momento de introspección y reflexión, en el que tu hijo pueda entender la importancia de educarse en valores a través de situaciones imaginarias.

Si estás en el carro, podrías simplemente construir una historia y al finalizar el cuento, pregúntale qué aprendió, si identificó algún valor y cómo podría usar estos aprendizajes en una situación real. Puedes ayudarle con ejemplos para que se oriente mejor y que logre captar todo lo que pudieron hablar en el cuento.

3. ¡Cuidemos el bosque!

Esta actividad es genial para hacer al aire libre y pueden invitar a varios amigos para que participen. ¡Será una tarde inolvidable!

Para hacer la actividad necesitarás:

  1. Recipientes para guardar cosas (preferiblemente cajas o cocas medianas).
  2. Hojas de papel recicladas.
  3. Lápices de colores.
  4. Colbón.

En un espacio abierto, como por ejemplo un parque, recojan elementos de la naturaleza que estén esparcidos por todas partes, por ejemplo: palos, hojas secas, flores caídas, pasto, tierra o arena. Cuando terminen de recolectar todos esos elementos, pídele a tu hijo que los guarde en las cajas o cocas.

En las hojas recicladas dibujen un cuadro del entorno que vieron: árboles, hojas, animales, pasto y los elementos que consideres importantes resaltar. Pregúntale a tu hijo si le gustaría ver esto por mucho tiempo y llévalo a que reflexione sobre la importancia de conservar el bosque, de respetar los animales y de ser responsable de sus acciones con el medio ambiente.

Una vez terminen la reflexión, pídele que con los elementos que recogieron complemente el dibujo que hicieron, que lo coloree y le ponga un detalle especial. Esta obra de arte podrán ponerla en su cuarto y servirá como un recordatorio de la importancia de cuidar el medio ambiente y de los valores que ya mencionamos anteriormente.

4. La cesta del tesoro

Con esta actividad la idea es poder activar todos los sentidos de tu hijo (el tacto, el olfato, el oído, el gusto y la vista) y enseñarle el valor de respetar a los demás, de reconocer en la diferencia una oportunidad y cómo a través de la amabilidad se pueden lograr cosas en conjunto.

Para desarrollar la actividad necesitarás:

  1. Recipientes de varios tamaños (baldes, cocas, tazas, entre otros)
  2. Elementos de todo tipo. Aquí es cuando tu creatividad debe volar, lo importante es que cada objeto tenga una característica única. Aquí te dejamos algunas ideas:
    • Tacto: que tengan un peso, una textura y formas variadas.
    • Olfato: puedes jugar con especias como la canela, con jabones, flores o dulces.
    • Oído: juguetes que generen ruido, instrumentos, letras de canciones.
    • Gusto: puedes incluir alimentos como frutas y verduras, dulces u objetos no tóxicos que puedan servir para identificar sabores diferentes.
    • Vista: entre más objetos que le generen curiosidad a tu hijo será mejor.
  3. Crea una lista de “proyectos especiales” que puedan crear entre todos: componer una canción, crear un animal, dibujar un cuadro, hacer un colgante para la cocina, etc.

Una vez tengas todo listo, pídele a tu hijo que reúna a todos los miembros de la familia y pídeles que por unos minutos exploren los objetos que dispusiste para la actividad. La idea es que los sientan, interactúen y tengan una idea de los elementos que tendrán disponibles.

Seguido a esto, entre todos deben escoger uno de los proyectos especiales que incluiste en tu lista. Es importante que en este punto creen un plan de acción para que cada uno cumpla una misión dentro del proyecto y así puedan realizarlo satisfactoriamente. Con todo listo, es hora de que cada uno elija un objeto de los que dispusiste para la actividad. Una vez tomen la decisión final, ¡manos a la obra!

La idea es que todos interactúen, se ayuden entre sí, encuentren formas creativas de hacer el proyecto y que descubran las infinitas posibilidades que se abren al compartir tiempo de calidad en familia, al explorar nuevas alternativas para lograr un resultado y comprendan el valor de respetar a los demás para conseguir un objetivo común.

Al finalizar la actividad, tomen una foto de su resultado o graben un video. ¡Esto será un gran recuerdo para toda la vida!.