¿Cómo desarrollar la asertividad infantil?

La asertividad es una habilidad social que debe ser trabajada desde la primera infancia para que tu hijo adquiera habilidades de comunicación que le permitan expresarse de manera clara, efectiva y respetuosa. Además, le ayudará a sentar su postura frente a ciertas temáticas sin necesidad de ofender o pasar sobre la de los demás. Conoce a continuación cómo desarrollar la asertividad infantil.

En sí, cuando se habla de asertividad, se hace referencia a la capacidad de autoafirmar los derechos propios y defender las necesidades individuales y/o colectivas utilizando los argumentos adecuados, sin necesidad de recurrir a la manipulación o a la agresividad. Conocerla a temprana edad le permitirá a tu hijo expresar sus opiniones con claridad y defenderlas de forma respetuosa y concisa.

Por otra parte, adquirir la habilidad de ser asertivo contribuirá al desarrollo de los rasgos de la personalidad de tu hijo, puesto que será la base para que se forme como una persona paciente, independiente, equilibrada y estructurada. Por consiguiente, podrá relacionarse con los demás y desenvolverse en diferentes entornos con seguridad y naturalidad, lo que le traerá beneficios a lo largo de su vida.

Hay ciertos rasgos de personalidad en cada ser humano que le permiten desarrollarse de una manera natural. La asertividad, como es el caso de las personas extrovertidas, tienden a ser más sociables y disfrutan del trato con los demás. Sin embargo, es importante que le enseñes a tu hijo que más allá de lo que él hable, es la manera como expresa su idea lo que genera un impacto.

Reconocer el valor de la asertividad infantil e incluirla como un elemento esencial durante el proceso de desarrollo de tu hijo, le permitirá encontrar un estilo propio para afrontar situaciones difíciles, resolver conflictos, relacionarse con los demás y expresar sus ideas con lenguaje verbal y no verbal. Esto último fundamental, puesto que su gestualidad, el tono y su postura, serán factores determinantes para que su mensaje sea bien recibido.

Para que tu hijo entienda la importancia de la asertividad, permítele relacionarse con su entorno con libertad y autonomía, sin interponer tus ideas o pensamientos. Así mismo, procura que ponga en práctica su comunicación asertiva por medio de juegos y dinámicas que le permitan interiorizar algunas técnicas para construir relaciones sanas, cordiales y respetuosas consigo mismo, con sus compañeros y con su entorno.

Algunos juegos y dinámicas que pueden hacer con tu hijo pueden ser: pregunta y respuestas, adivinanzas, el buzón de los sentimientos, debates, y muchos más. ¡Deja volar tu imaginación!

Todas las experiencias que viva tendrán influencia en la manera como se comunique con los demás, por lo que debes trabajar en conocer su personalidad y apoyarlo en el proceso de encontrar sus fortalezas para expresarse con libertad y claridad. Siempre escúchalo, trata de comprender cuál es su punto y a través de tu ejemplo, demuéstrale que con una buena comunicación es posible vivir tranquilo con quienes lo rodeen.

Si tu hijo cuenta con esta habilidad desde pequeño, logrará:

  • Expresar sus ideas sin dejarse llevar por lo que los demás crean, pero respetando su postura.
  • Desarrollar un pensamiento crítico y justo, lo que le permitirá entender la postura de los demás y evitar conflictos innecesarios.
  • Ser una persona equilibrada a nivel emocional, social y mental.
  • Ser bueno para escuchar a los demás, respetando su punto de vista y opiniones, sin que esto quiera decir que de una u otra forma esto influirá en sus pensamientos; tendrá la habilidad para argumentar sin atacar u ofender.
  • Contar con el criterio para saber cuándo decir sí o no. Aunque no siempre es fácil, es importante que tu hijo entienda que no siempre podrá satisfacer las necesidades o peticiones de los demás.
  • Ser responsable de sus decisiones. Comprenderá que toda acción trae consigo una reacción, por lo que no buscará culpables si comete alguna falla, más bien, asumirá las consecuencias y tratará de enmendar su error. ¡Esto es una gran muestra de respeto!

Si tu hijo se desenvuelve en un ambiente en donde prima la comunicación, el respeto por la opinión propia y la de los demás, reconoce la democracia y se buscan acuerdos por medio del diálogo pacífico, adquirirá la habilidad de la asertividad infantil de manera natural e interiorizará su importancia. Todo esto le brindará estabilidad social y emocional.

4 actividades para fortalecer la educación en valores

1. “La silla robada”

Este es un clásico de clásicos, pero es perfecto para fortalecer la educación en valores y pasar un tiempo agradable. Lo pueden hacer en familia, con amigos o inclusive, en algún encuentro con sus compañeros del colegio.

Para realizar esta actividad necesitarás:

  1. Música variada y divertida.
  2. Un encargado de la música. Tranquilo ¡pueden turnarse para que todos jueguen al menos una ronda!
  3. Sillas: Recuerda que debe ser una silla menos de la cantidad de personas que jueguen; es decir, si van a jugar 10 personas, debes empezar con tan solo 9 sillas.

Para comenzar, tendrás que disponer las sillas en forma circular y pedirles a quienes van a participar que se ubiquen alrededor de ese círculo. Una vez estén todos ahí, el encargado de la música tendrá que darle “play” y ¡que comience el baile y la diversión! Cuando lo considere pertinente, tendrá que pausar la música y cada uno debe buscar una silla del círculo para sentarse. ¡Apúrense que no todos podrán hacerlo!

Alguno no podrá sentarse y tendrá que salir del juego, por lo menos durante esta ronda. La idea es hacer lo mismo hasta que sólo quede una silla y dos personas y quien logre quedarse con la silla será el ganador. ¡Puedes repetirlo cuantas veces quieras!

Con este sencillo juego tu hijo aprenderá sobre la tolerancia, la perseverancia, la honestidad y la obediencia. Háblale sobre lo importante que es superar la frustración, agradecer por lo que está viviendo y demuéstrale que siempre habrá una oportunidad nueva para hacerlo mejor, y por qué no, para ganar.

2. “El cuento lo explica…”

Este juego es ideal para la “hora del cuento” en las noches o para esos días en los que van en un trancón. Les permitirá relajarse del día a día, estimularán su creatividad y aprenderán sobre valores sin darse cuenta.

La idea es que propongas un tema para iniciar y comiences el cuento, por ejemplo “érase una vez, en un reino muy lejano, unos príncipes tenían que tomar una difícil decisión: ¿qué juguetes van a donar este año?. Resulta que sus padres les contaron que en la fiesta de caridad cada uno tendría que mostrar un acto de bondad…”. En ese punto, para y pídele a tu hijo que continúe con el cuento.

Si están en la casa, la idea es que lo invites a involucrarse con la historia, y en este caso, que piense como si él fuera uno de esos príncipes y que te diga qué juguetes estaría dispuesto a donar como un acto de bondad. Conviertan el cuento en un momento de introspección y reflexión, en el que tu hijo pueda entender la importancia de educarse en valores a través de situaciones imaginarias.

Si estás en el carro, podrías simplemente construir una historia y al finalizar el cuento, pregúntale qué aprendió, si identificó algún valor y cómo podría usar estos aprendizajes en una situación real. Puedes ayudarle con ejemplos para que se oriente mejor y que logre captar todo lo que pudieron hablar en el cuento.

3. ¡Cuidemos el bosque!

Esta actividad es genial para hacer al aire libre y pueden invitar a varios amigos para que participen. ¡Será una tarde inolvidable!

Para hacer la actividad necesitarás:

  1. Recipientes para guardar cosas (preferiblemente cajas o cocas medianas).
  2. Hojas de papel recicladas.
  3. Lápices de colores.
  4. Colbón.

En un espacio abierto, como por ejemplo un parque, recojan elementos de la naturaleza que estén esparcidos por todas partes, por ejemplo: palos, hojas secas, flores caídas, pasto, tierra o arena. Cuando terminen de recolectar todos esos elementos, pídele a tu hijo que los guarde en las cajas o cocas.

En las hojas recicladas dibujen un cuadro del entorno que vieron: árboles, hojas, animales, pasto y los elementos que consideres importantes resaltar. Pregúntale a tu hijo si le gustaría ver esto por mucho tiempo y llévalo a que reflexione sobre la importancia de conservar el bosque, de respetar los animales y de ser responsable de sus acciones con el medio ambiente.

Una vez terminen la reflexión, pídele que con los elementos que recogieron complemente el dibujo que hicieron, que lo coloree y le ponga un detalle especial. Esta obra de arte podrán ponerla en su cuarto y servirá como un recordatorio de la importancia de cuidar el medio ambiente y de los valores que ya mencionamos anteriormente.

4. La cesta del tesoro

Con esta actividad la idea es poder activar todos los sentidos de tu hijo (el tacto, el olfato, el oído, el gusto y la vista) y enseñarle el valor de respetar a los demás, de reconocer en la diferencia una oportunidad y cómo a través de la amabilidad se pueden lograr cosas en conjunto.

Para desarrollar la actividad necesitarás:

  1. Recipientes de varios tamaños (baldes, cocas, tazas, entre otros)
  2. Elementos de todo tipo. Aquí es cuando tu creatividad debe volar, lo importante es que cada objeto tenga una característica única. Aquí te dejamos algunas ideas:
    • Tacto: que tengan un peso, una textura y formas variadas.
    • Olfato: puedes jugar con especias como la canela, con jabones, flores o dulces.
    • Oído: juguetes que generen ruido, instrumentos, letras de canciones.
    • Gusto: puedes incluir alimentos como frutas y verduras, dulces u objetos no tóxicos que puedan servir para identificar sabores diferentes.
    • Vista: entre más objetos que le generen curiosidad a tu hijo será mejor.
  3. Crea una lista de “proyectos especiales” que puedan crear entre todos: componer una canción, crear un animal, dibujar un cuadro, hacer un colgante para la cocina, etc.

Una vez tengas todo listo, pídele a tu hijo que reúna a todos los miembros de la familia y pídeles que por unos minutos exploren los objetos que dispusiste para la actividad. La idea es que los sientan, interactúen y tengan una idea de los elementos que tendrán disponibles.

Seguido a esto, entre todos deben escoger uno de los proyectos especiales que incluiste en tu lista. Es importante que en este punto creen un plan de acción para que cada uno cumpla una misión dentro del proyecto y así puedan realizarlo satisfactoriamente. Con todo listo, es hora de que cada uno elija un objeto de los que dispusiste para la actividad. Una vez tomen la decisión final, ¡manos a la obra!

La idea es que todos interactúen, se ayuden entre sí, encuentren formas creativas de hacer el proyecto y que descubran las infinitas posibilidades que se abren al compartir tiempo de calidad en familia, al explorar nuevas alternativas para lograr un resultado y comprendan el valor de respetar a los demás para conseguir un objetivo común.

Al finalizar la actividad, tomen una foto de su resultado o graben un video. ¡Esto será un gran recuerdo para toda la vida!.