¿Cómo trabajar la resolución de problemas con tu hijo?

Desde que son pequeños, los niños pueden ir trabajando en resolver conflictos al igual que en el manejo de la frustración, pero ¿cómo trabajar la resolución de problemas con tu hijo?. Conoce algunos consejos prácticos para que te permitirán apoyar a tu hijo en esta importante etapa de crecimiento y que le aportarán beneficios para sus relaciones sociales y estructurará su inteligencia emocional.

Al enfrentar una situación problemática, solemos ponernos bajo estrés, o tal vez reaccionamos con incomodad y rabia. En este contexto, puede que primero afloren sentimientos negativos como la impotencia, las excusas, el mal genio así como la agresión verbal o física, respuestas que no suelen conducir a buenos resultados, y mucho menos a un buen término para un conflicto.

¡No es necesario que te expongas a este tipo de molestias, que incluso pueden generarte enfermedades! Además, como tu hijo será el reflejo de tus acciones y actitudes, es fundamental que cuando te enfrentes a esta situación en presencia de tu pequeño, lo conviertas en una oportunidad para que pueda aprender a sortearlas en el momento que lo requiera.

Trabajar en la resolución de problemas con tu hijo, aprovechando su corta edad, le permitirá poner en práctica lo aprendido en las distintas etapas de su vida poniendo a prueba su conocimiento emocional, e incluso evitar agobiarse por los problemas. Asimismo, es un beneficio que le aporta positivamente a sus habilidades, permitiéndole crear relaciones sociales más estables y aportará a la sana convivencia con los demás.

En el Gimnasio los Andes, frente a la diversidad de personalidades, creencias y valores de nuestros estudiantes, nos interesa incentivar las respuestas positivas ante situaciones críticas, que suelen sacar a relucir la inteligencia emocional de los niños. A continuación te queremos ofrecer algunos tips que te ayudarán a trabajar en las reacciones de tu hijo ante las dificultades.

Puedes leer: ¿Por qué es importante trabajar en la personalidad de tu hijo?

5 Consejos para trabajar la resolución de conflictos con tu hijo

1. Conocimiento crítico y empatía

Cuando tu hijo entre en conflicto por algún motivo, apunta a trabajar su capacidad crítica para que entienda la causa y las posibles soluciones a su problema; todo sin necesidad de ofuscarse o tener que reaccionar con enojo, rabia o llanto. Igualmente, es importante que trabajes en su nivel de empatía infantil para que comprenda la intención y contexto de otras personas, sin necesidad de sentirse atacado, ni tomarlo personal.

Por ejemplo, puedes practicar con tu pequeño el analizar distintas situaciones de sus personajes animados preferidos. Invítalo a comprender qué lo llevó a reaccionar así, si era la mejor forma de resolver la situación y pregúntale cómo lo haría él. Esto para estimular sus reacciones positivas y permitirle dimensionar cómo podría resolver problemas.

Te puede interesar: 10 Consejos para desarrollar la empatía y la solidaridad en tu hijo

2. Desengancharse de una discusión o situación

¡¡¡Es claro que para discutir se necesitan dos personas!!! Es relevante que tu hijo conozca técnicas de cómo desengancharse de una discusión o situación. Por ejemplo, en caso de un conflicto con otra persona, una técnica muy básica (aunque no tan sencilla en práctica), es enseñarle que “es mejor NO responder si no se tiene nada bueno que decir”. Otra, puede ser, pedir a la otra persona moderar su tono de voz o vocabulario.

Asimismo, si el problema es que tu hijo se molestó por algo que no puede tener, o por algún momento pasado que aún le genera molestia, debes trabajar en que aprenda a dar buen fin a situaciones inconclusas para poder disfrutar de otros nuevos momentos.

Un cambio de actitud le ayudará a ver todo desde otra perspectiva. Cuando comprenda que primero debe buscar entender la situación antes de frustrarse, podrá verla como un reto y esto le permitirá desengancharse de sentimientos negativos que lo repriman, y que acentúan malas reacciones sociales. ¡Siempre escúchalo y permítele que se desahogue en el momento que lo necesite! Esto creará un lazo de confianza para toda la vida.

3. El resentimiento no nos deja disfrutar el presente

Queremos recalcar la importancia de que tu hijo aprenda a aceptar positivamente las cosas que le ocurren, ya sean malas o buenas. El que tu hijo viva con resentimiento ante una situación o persona, no les permitirá avanzar en su crecimiento emocional.

Por lo general, el resentimiento aparece cuando tu pequeño quiere algo que no puede obtener, ya sea un objeto material o incluso un sentimiento (atención, amor, entre otros). En este punto, puedes trabajar el desarrollo cognitivo de tu hijo para estimular su perspectiva de cualquier problema, entendiendo que todo depende del lado que quiera ver las cosas.

4. Expresar sentimientos y crear una sana comunicación

Enséñale a expresar sus sentimientos hablando claro, sin llanto, sin alzar la voz, sin ofensas, o con la intención de herir al otro. El poner en práctica este consejo en cualquier situación de conflicto, por mínima que sea, le ayudará a tu hijo a saber transmitir sus sentimientos de una forma adecuada, al igual que tener una disposición abierta al diálogo para buscar una solución en conjunto.

Puedes leer: ¿Cómo desarrollar la asertividad infantil?

5. El perdón es vital para poder seguir adelante

Para avanzar en la resolución de problemas con tu hijo, es necesario que comprenda la importancia del perdón. Esta lección le será muy útil, ya que podrá librarse de los malos pensamientos o sentimientos que lo retienen en esa situación de molestia, y que incluso podrían afectar u opacar momentos felices.

Incentivar su capacidad de perdonar, así como de agradecimiento le aportará a sus buenas reacciones ante las dificultades.

Recuerda que es importante que apoyes a tu pequeño en ver las distintas opciones con las que cuenta para resolver un problema, y en tomar su mejor decisión. Tu ejemplo al momento de resolver conflictos también le será un gran aporte para su inteligencia emocional. Aprovecha cada momento que tengas para acompañarlo en esta gran aventura que es crecer.