Lucía Pérez Ramírez: Gimandina destacada

En el Gimnasio los Andes tenemos la visión de formar mejores seres humanos, por lo que trabajamos a diario, en procura de ser el colegio para la vida.

Conoce el testimonio de Lucía Pérez Ramírez, Gimandina de la promoción 2009, quien se destaca en diversas áreas y nos comparte algunos aspectos de su experiencia en el colegio y la universidad, al igual que acerca de sus proyectos y su visión del futuro.

Lucía Pérez Ramírez es Ingeniera Química (2010-2015) y cuenta con una Maestría en Ingeniería Química (2015-2017) ambos títulos obtenidos en la Universidad Nacional de Colombia. Actualmente, está cursando un Doctorado en Química Física en La Sorbona y se destaca en diversos ámbitos de su vida.

Lucía reside en París, Francia y es una muestra clara del impacto del colegio Gimnasio los Andes en el desarrollo integral de sus estudiantes.

Conoce a Lucía Pérez

1. Actividades académicas y no académicas (a lo que le sacas tiempo): ¿Por qué te gustan? ¿De dónde aparece ese gusto?

En cuanto a mis actividades académicas, todo lo que corresponde a la parte experimental de mi tesis tengo que realizarlo en un sincrotrón. En términos generales, es un acelerador de partículas (en la mayoría de los casos, electrones) en forma circular. Mediante la combinación de campos magnéticos y eléctricos, estos electrones se mantienen en órbita a velocidades cercanas a la velocidad de la luz, lo cual les permite generar radiación de muy alta energía.

Esta radiación es la que utilizamos para estudiar todo tipo de materiales. Es decir, en resumen, un sincrotrón es un microscopio muy potente capaz de observar estructuras a nivel subatómico. Casi siempre vamos al sincrotrón SOLEIL, en París, pero también he tenido la oportunidad de ir a MAX IV, en Suecia, que es un sincrotrón de última generación y tiene la fuente más brillante de rayos X en el mundo.

En cuanto actividades no académicas, lo que más me gusta hacer es leer, tocar el piano y jugar futbol. Las tres son actividades por las que adquirí gusto desde muy pequeña. El fútbol, en especial, es un gusto que descubrí en el colegio (gracias Ricardo), me trae muy bonitos recuerdos, así que aquí entreno con el equipo femenino de la universidad cada semana, lo que me permite mantener una mente y un cuerpo sanos. Los fines de semana siempre trato de conocer un lugar nuevo, ir a alguna exhibición de arte o conocer algún bar/restaurante con mis amigos. Afortunadamente, París es una ciudad con una oferta cultural muy amplia, siempre hay algo que hacer y para todos los gustos.

2. ¿Cómo fue tu vida de colegio?

Mi vida de colegio la recuerdo con mucho cariño, fue una época muy feliz que me dejó amigos para toda la vida, todavía me sigo reuniendo con ellos. Me sentía libre para hacer lo que me gustaba, como jugar futbol. El colegio tenía todo tipo de espacios de expresión cultural. Recuerdo, por ejemplo, los festivales de música en los que participamos con mis amigas alguna vez.

De hecho, creo que mi gusto por la química fue transmitido por la profesora Solange, que era nuestra profesora de química en esa época. Es increíble que, finalmente, las inclinaciones que tenemos como adultos tienen mucho que ver con la pasión que nos transmiten otras personas por lo que hacen, cuando somos más pequeños.

3. ¿Qué aprendizajes para la vida te dejó el colegio?

Quizás mi aprendizaje más importante del colegio fue el valor de la amistad y la lealtad, y es algo que puedo ver ahora, 9 años después de haberme graduado. Hay personas que han estado conmigo en momentos buenos y malos, me conocen desde siempre y puedo contar con ellos si necesito un consejo a tiempo.

Otros aprendizajes que destaco son:

  • Respeto y compasión por otros.
  • Libertad de escoger lo que me gusta y lo que no.
  • Transparencia e integridad en todo lo que hago.
4. ¿Cómo te va con el idioma? ¿Dónde lo aprendiste?

El idioma lo aprendí durante mi maestría en la Universidad Nacional mediante un programa llamado “mejores promedios”. En el programa nos preparan un año en el idioma seleccionado para luego irnos de intercambio a otro país. En mi caso, en esa época me fui a la Universidad de Estrasburgo, en Francia, para hacer una pasantía de investigación por 5 meses. Este tiempo me ayudó mucho a adquirir fluidez en conversación.

En cuanto a las costumbres y la gente, en mi opinión no divergen mucho de Colombia. Francia es un país con muchas ventajas para los estudiantes, la gente que me ha recibido ha sido muy cálida conmigo y la comida es buena. La verdad he conocido gente de muchos países y al final hay principios que son básicos e infalibles en cualquier parte del mundo: el respeto y el amor por los demás.

5. ¿Qué proyectos a futuro tienes?

Mi proyecto es continuar formándome como investigadora, lo que me permite seguir viajando y conociendo otras formas de ver el mundo y de hacer las cosas. Me gustaría regresar al país después de un tiempo y transmitir algo de lo que he aprendido, quizás tener un centro de investigación, contribuir con el desarrollo de la educación en el país.

Me parece que el sistema general de educación en Colombia debe tener cambios profundos en muchos aspectos. Hay uno en particular que me sorprendre si comparo con los países en los que he estado y es una relación muy limitada entre industria-universidad. En Francia, por ejemplo, existe lo que se llama la “formation en alternance”. Es un sistema que permite a los estudiantes alternar entre la capacitación teórica proporcionada por una escuela/universidad y la experiencia profesional en una empresa. Gracias a este sistema, un estudiante obtiene rápidamente un título académico a la vez que una sólida experiencia profesional. Su formación es financiada mediante un contrato de aprendizaje o profesionalización con la empresa.

En Colombia sé que existe un sistema parecido en el SENA el cual, por esta y muchas otras razones, es una institución que destaco y pienso debe seguir siendo fortalecida. Sin embargo, ¿qué pasaría si se aplicara también en las universidades en los niveles de pregrado/maestría? Es una solución que permitiría a muchas personas acceder a la educación superior (que quizás no lo hacen por falta de recursos) y a la vez beneficiaría a la empresa misma.

Esta y muchas otras son ejemplos de ideas que podrían ser desarrolladas en el país.

6. ¿Cómo ves el mundo ahora? ¿Cómo lo ves en 10 – 20 años?

Lo que más destaco del mundo actual es que estamos conectados 24/7, tenemos acceso a todo tipo de información, hay un flujo de datos inmenso. Quizás es por esto que existe una gran demanda en profesiones relacionadas con Data Science, Machine Learning, IA, programación, diseño de sitios web, etc. Creo que en 10-20 años las tecnologías de la información van a seguir impactando grandemente nuestras vidas, habrá muchos procesos de nuestra vida cotidiana que estén automatizados (como ya es el caso). Por ejemplo, tengo un amigo que está trabajando en un proyecto con redes 5G y una de las aplicaciones más importantes es para automóviles. En un futuro, se espera tener vehículos completamente “autónomos”, es decir, que se manejen solos. Esto gracias a sensores con los que pueden “comunicarse” con otros vehículos en tiempo real, evitando un gran número de accidentes.

7. ¿Qué le dirías a un estudiante del Gimnasio los Andes?

Un abrazo desde Francia. Sueñen alto, aprendan otro idioma (además del inglés) y viajen mucho, pero no se olviden de dónde vienen. Siendo gimandinos estoy segura de que serán exitosos sea cual sea su proyecto de vida.