Autocuidado para niños: aprendices hoy, responsables mañana

Hoy Mateo se ha levantado, ha tendido su cama, ha cepillado sus dientes y ha elegido la ropa que usará para bajar a desayunar con su familia e iniciar un día de juegos con sus amigos. Hace frío, sabe que debe usar un buen abrigo. Mateo es un pequeño responsable pues ha aprendido hábitos de autocuidado para niños en su núcleo familiar y en el colegio.

En el mundo actual los padres reconocen la importancia que tiene la responsabilidad y la independencia en la crianza de un niño para que crezca seguro y desarrolle la capacidad de cuidarse a sí mismo. Estas pautas de cuidado del cuerpo van desde aspectos básicos como buenos hábitos de higiene, cuidado del entorno, hasta el derecho a tener intimidad, privacidad y respeto por su cuerpo.

Hábitos saludables que impactan en el autocuidado para niños

Nada como un buen hábito, y el de la higiene no solo impacta el aspecto físico de los niños, también afecta la manera en la que se perciben como parte de un entorno. ¿Qué hábitos saludables deben aprender?

Por supuesto, el primero es el hábito de la higiene corporal: cepillarse los dientes al menos dos veces al día, bañarse a diario, peinar su cabello, lavar sus manos antes de cada comida y después de ir al baño, son algunas de las prácticas cotidianas que un niño debe asimilar.

El segundo es el cuidado del entorno: recoger la ropa sucia, ayudar a lavar los platos, colaborar con el paseo de la mascota de la casa, mantener la habitación ordenada.

¿Cómo se logra? Con el ejemplo. En esta etapa aprenden imitando. Implementar pautas de higiene personal dentro de la familia es una de las maneras más sencillas para incentivar el cuidado del cuerpo en un niño. Lo que ve, lo hará.

También es importante abordar cada hábito como un ejercicio de acción y consecuencia, comenzar a explicarle los beneficios de los hábitos que aprenden le permite entender que todo es parte de un proceso en el que es inevitablemente necesaria su participación. ¿Quién quiere ser parte del equipo que cuida sus dientes y tiene cero caries? ¡Arriba esas manos!

Rutinas saludables sí, gracias

Hay actividades diarias que aunque no tengan que ver directamente con el cuerpo, impactan notablemente en su desempeño. Un buen descanso, una alimentación balanceada y una rutina de ejercicios no deben faltar cuando de autocuidado para niños se trata.

Es importante que desde pequeños entiendan los beneficios de una buena rutina de sueño. La American Academy of Sleep Medicine, recomienda que los niños en edad escolar duerman entre 10 y 13 horas diarias (incluyendo las siestas).

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Tal vez estas cifras resultan sorprendentes pero la privación del sueño tiene graves consecuencias en un niño, desde problemas de comportamiento como irritabilidad, hasta depresión, obesidad, o afectación de su sistema inmunitario.

La alimentación saludable tiene mucho que ver con el cuidado del cuerpo, con su energía y con su salud. A estas alturas ya existe mucha literatura sobre el tema, sin embargo hay una rutina que a nuestro juicio, lo condensa todo. Cocinar en casa, y para ir un poco más allá, que los niños disfruten contigo de esta actividad. Eso lo resume todo: buena comida, tiempo en familia, creatividad ejercitada al máximo, capacidad de logro satisfecha.

Una de las grandes preocupaciones dentro del equipo de Gimnasio los Andes es si los estudiantes cumplen con una rutina diaria de ejercicios. Expertos recomiendan al menos una hora diaria y no es necesario que sean actividades muy demandantes, desde un paseo en bicicleta con sus padres hasta un partido de fútbol en el equipo del colegio. Cabe resaltar que cada minuto que pasan frente al televisor o la tablet es un minuto menos haciendo ejercicio. Esto porque a menudo la excusa es “no hay tiempo” y si lo hay, solo es necesario aprender a gestionarlo enfocándose en actividades que cuiden su cuerpo y su mente.

En este punto también es esencial hacer equipo con el colegio del niño, por ejemplo en Gimnasio los Andes contamos con actividades recreativas y deportivas a disposición de nuestros estudiantes. ¿Quieres revisarlas? Haz clic aquí.

Crear conciencia de lo íntimo y de lo privado

“Es tu cuerpo, es tuyo, es privado”. Repetir cuantas veces sea necesario. Un aspecto esencial de la responsabilidad y la independencia es enseñar al niño a amar y respetar su cuerpo, y esto solo es posible conociéndolo.

Enseñarle desde pequeño a reconocer las partes y funciones de su cuerpo le ayuda a crear conciencia de lo íntimo y de lo privado, identificar sensaciones amenas y desagradables, construir su autoconfianza, normalizar sus sensaciones corporales, y desarrollar respeto por sí mismo.

¿Qué se puede hacer desde la casa y desde el colegio?

  • Enseñarle a nombrar adecuadamente cada parte de su cuerpo.
  • Orientarle a que su cuerpo es privado, que puede y debe decir NO si se siente amenazado o vulnerado.
  • Enseñar al niño que su cuerpo y el de los demás debe ser respetado.
  • Enseñar al infante a expresar su afecto de manera adecuada, y sobre todo, a construir confianza. Mostrarle que es valioso, digno de cuidado y capaz de cuidarse.

Afortunadamente los padres no están solos en este trabajo. Generar pautas de autocuidado para niños es una responsabilidad compartida entre la familia y su entorno, por eso desde el Gimnasio los Andes les acompañamos en la creación de rutinas diarias, el cuidado del cuerpo, el seguimiento de hábitos de cuidado e higiene en los estudiantes, y nuestro equipo profesional (tutores) tiene lineamientos que promueven el bienestar personal y emocional de los niños que forman parte del colegio.