Actividades físicas para hacer en casa con niños pequeños

Quedarse encerrados en casa no debe ser sinónimo de inercia y menos si tu hijo te acompaña. Por eso, a continuación te presentaremos 9 actividades físicas para hacer en casa con niños pequeños.

Carreras por la casa: un sprint que los oxigene ¡es necesario! Incluso si tu casa es pequeña, despejen juntos los espacios, armen un circuito y preparen los cronómetros. La idea es correr por separado y el ganador será quien lo logre en el menor tiempo y será un súper campeón.

Carreras de animales con obstáculos: compliquemos un poquito las cosas, sabemos que tu hijo corre muy bien, pero ¿y si debe hacerlo como un canguro o como un león? Den rienda suelta a la imaginación, una carrera de obstáculos a brincos puede ser muy emocionante. Y el que no quiera participar ¡debe hacer barra!

Yoga online: nada más placentero para cerrar una jornada en casa que relajarnos en nuestro mat de yoga. Busquen en Youtube un buen entrenador de yoga para niños y sigan las rutinas diarias. Aparte de la relajación, mejora la elasticidad, la flexibilidad y los movimientos corporales de tu hijo. ¡Que tengan un buen asana!

Si además quieres mejorar la comprensión en inglés de tu hijo te recomendamos buscar canales en ese idioma. Por ejemplo el de Cosmic Kids Yoga.

Gimnasio en casa: así como hay rutinas esporádicas de ejercicio, también es recomendable que los niños practiquen un deporte, si es posible 3 veces por semana (Artículo relacionado: Importancia del deporte para la educación de tu hijo) En casa es recomendable tener un pequeño espacio con una bicicleta estática, pesas o barras. También puedes contratar un entrenador para niños que atienda de manera virtual.

Busquemos el tesoro del pirata: ¡magníficas recompensas se esconden del perezoso
pero están a la vista para los aventureros! En esta actividad la familia debe colocar pistas por la casa que conduzcan cada una a la siguiente, cada pista debe venir acompañada de una tarea, por ejemplo “salta la cuerda 10 veces antes de avanzar” o “haz tres flexiones antes de continuar”. El ganador o ganadora se lleva una buena recompensa.

Voleibol de globos: un ejercicio que involucra agilidad, estiramiento y mucho movimiento. Es un “todos contra todos” cuyo único objetivo es lograr que el globo no caiga al suelo. Recomendamos eliminar obstáculos y jugarlo con los pies descalzos para no importunar al vecino de abajo.

Bailar: cuando no tengan espacio, cuando no tengan ganas de “hacer ejercicio”, bailén. Solo eso. Es la mejor actividad física para todos los momentos, los lugares y los estados de ánimo. ¿Quieres un poco más de reto? Busquen juntos coreografías en Youtube y anímense a aprenderlas. Incluso… ¿por qué no grabarlas y enviarlas a los abuelos?

Con una serpiente (o abdominales con desplazamiento): si tu hijo es el rey de las carreras por qué no elevar el grado de dificultad. Este ejercicio requiere mucha fuerza y coordinación. La idea es ir pasando de uno en uno reptando por debajo de un puente hecho por otras dos personas. Una vez terminado el circuito, la persona que pasó por debajo se une al puente para que pueda pasar la siguiente.

A la pelota con tu perro: integrar a otros miembros de la familia al juego es muy emocionante. Un perro y una pelota son magníficos compañeros, jueguen a tirarse la pelota entre dos personas evitando que el peludo de la casa la pueda agarrar. ¿Un grado de dificultad? Todos deben estar a la misma altura que la mascota de la casa.

Si llegaste a este punto y aún no te convences de iniciar las Olimpiadas familiares en casa, te invitamos a descargar la Guía “El significado del juego en el desarrollo de los niños” haciendo clic en el botón.

Lo importante siempre es conseguir que el tiempo en casa no se convierta en una sucesión de rutinas que afecten el estado físico y emocional de tu hijo, y para ello nada como mover el esqueleto con actividades físicas para hacer en casa ¿comenzamos?