Cómo lograr que tus hijos ayuden en las tareas de la casa

Hacer las tareas domésticas no es un plan que anime a cualquiera. A menudo es visto como una carga, como una obligación sin disfrute. Le pasa a muchos, sin importar sexo o edad. Por eso la respuesta a cómo lograr que tus hijos ayuden en las tareas de la casa es como el santo grial de la crianza asertiva.

Que los niños prefieren mil veces jugar antes que abordar las labores de casa es cierto, pero que hay lecciones valiosas que como padres podemos dar para que nuestros hijos aprendan de las tareas del hogar, dando un sentido de responsabilidad por el espacio, el autocuidado y el respeto por el entorno, también es posible. El punto es encontrar una manera creativa y positiva en la que los niños trabajen en el quehacer diario de la casa.

Ya hemos visto la primera clave, el quehacer debe ser diario y por tanto debe ser un hábito (Artículo recomendado: ¿Por qué crear hábitos y rutinas en familia?) ¿cómo lograrlo? A continuación 3 claves para que las tareas domésticas no sean un drama en tu hogar:

Practica el método de los encargos: sí, es un encargo y por tanto una responsabilidad, que los niños adquieran “tareas” con nombre y horario de ejecución, con un resultado visible y una compensación emocional por ello, hace que esta estrategia sea muy exitosa.

El método de los encargos nos habla sobre tener responsabilidades personales y al mismo tiempo responsabilidades para los demás. Dependiendo de la edad, tu hijo puede ir asumiendo sus encargos, la recomendación es que diariamente puedan realizar mínimo 2 encargos y máximo 5, la mitad de ellos deben ser personales como por ejemplo, ordenar su cuarto, recoger sus juguetes; y la otra mitad deben ser encargos familiares: recoger la mesa, ayudar a secar los platos, preparar el desayuno con mamá o papá, o mantener limpia el área de la sala.

Los encargos deben ser para todos en la familia y deben asignarse en una reunión semanal intentando variarlos cada cierto tiempo y distribuirlos de manera uniforme añadiendo cada cierto tiempo nuevos encargos dado a que a medida que tu hijo crece puede asumir más responsabilidades.

Esta entrega de encargos debe concluir con una lista visible que mostrará a la distribución de tareas, días en las que debe realizarse y quién estará a cargo de cada una de ellas.

Si a medida que pasa el tiempo ves que los encargos asignados no se realizan, no los hagas por tu hijo. Es importante que si no cumple con sus tareas el niño pueda ver las consecuencias de ello, ya sea porque el ambiente se ve desordenado o porque se ha quedado sin ropa limpia o la merienda no se servirá pues los platos siguen sucios en la mesa; y si hace las tareas debemos trabajar la autoestima del niño, valorando lo útil que es la labor que realiza, contándole cómo lo que ha hecho mejora el ambiente para todos.

Empezar pronto y con tareas apropiadas para su edad: todos somos útiles y es importante que desde pequeños los niños comiencen a valorar esa sensación de realización, ya sea porque tendieron su cama o porque ya son capaces de vestirse solos. Cuanto antes comiencen a involucrarse en las tareas del hogar, más pronto serán parte de su rutina.

La mejor manera de empezar es solicitar su ayuda con regularidad con una o dos tareas pequeñas al mismo tiempo cada semana, para irlas convirtiendo en un hábito. A menudo cambia las actividades o incluso pregúntale a tu hijo qué desea hacer o permítele ir eligiendo de una lista de tareas.

Es importante también ayudarle a entender cómo se hacen las tareas, enséñele cómo ordenar (en Youtube hay muchos videos divertidos sobre el tema), cómo barrer, cómo tender la cama. Todo es un proceso y es importante que tu hijo vea el paso a paso. A menudo la procrastinación o el evitar hacer una tarea se da más por no saber cómo hacerlo y tener miedo de emprenderla, que por pereza.

Y por supuesto, nivela tus expectativas respecto a los resultados según la edad de cada niño. No van a ser resultados perfectos y eso no importa, todos los días son una oportunidad para mejorar.

Predica con el ejemplo: esta quizás va a ser la parte más complicada porque enfrenta muchos patrones culturales que con el paso del tiempo han ido cayendo. Todos deben participar de las tareas en casa y tu hijo debe notarlo.

Los niños deben ver como sin distingo de edad o sexo todos deben ser responsables de sus encargos personales y familiares. No importa cuantas veces lo digas, si el niño lo ve aprenderá más rápido y la pregunta de cómo lograr que tus hijos ayuden en casa será respondida con hechos y no con palabras.

No esperamos que de la noche a la mañana hacer las tareas se convierta en la parte más emocionante del día para tu hijo, pero la motivación que tendrás siempre es que de esta manera aprenderá a vivir de forma independiente, fortalecerá su autoestima y sobre todo será una persona que aporte y colabore con el entorno.